Sep 12

Cuando los muros de cemento te aplasten.

Cuando todo tu tiempo se lo trague la gran ciudad.

Cuando ya no sepas hacia dónde vas.

Entonces.

Acuérdate de las estrellas.

De cuando te envolvían con su inmensidad eterna.

Y su silencio.

Acuérdate de todo lo que te susurraban al oído.

Jan 7

Por fin llegó el gran día. Lo había estado esperando durante meses.

Su regalo, que sabía perfectamente lo que contenía, le estaba esperando. Un gran cubo rojo estampado con copos de nieve y rodeado de un gran lazo azul.

Cuántas noches se había acostado pensando en cómo sería la vida con él: tan maravillosa, tan perfecta…todos lo envidiarían, no sólo porque era él el único que lo tendría, sino porque con él sería la persona más feliz del mundo.

No tardó ni un segundo en desenvolverlo. El momento que había estado saboreando tanto tiempo antes se esfumó en un instante. Y para nada tuvo la magia que tenía en sus sueños.

La historia había empezado mal. Pero en los días siguientes fue a peor. No era sólo algo que no necesitaba; era algo que siempre había odiado, algo que nunca había soportado. Sólo que su imaginación se había encargado de disfrazarlo.

Y fue un día de aquellos cuando se dio cuenta de que lo que sus sueños querían lo tenía ya; lo tenía desde hace mucho. Se dio cuenta de que no necesitaba nada porque , en realidad, siempre había tenido lo que nadie había tenido jamás. El único problema es que nunca se había fijado en ello.

Nov 25

Era alguien especial. Diferente del resto.

Todos con los que hablaba, con los que compartía un momento, o un tiempo, o una eternidad, jamás olvidaban esa sensación que él les provocaba. Un halo de magia les llenaba cuando estaban a su lado.

Pero nadie era capaz de recordar su cara.

Quizás fuera su especial hermosura irreproducible, perfectamente acorde con su personalidad, o quizás fuera que sus palabras y su sonido mágico les nublaban la memoria.

Pero eso no importaba en absoluto. Por una vez, a nadie le importaba el físico, por perfecto que fuera. Por una vez, lo que la gente quería sentir era la magia que la persona llevaba junto a ella.

Oct 31

Él vivía feliz.

En su mundo. Pequeño, simple, pero su mundo.

Y le encantaba. Sabía dónde estaba cada cosa, conocía todos los rincones. Hasta el más mínimo detalle.Sentía que era el rey. Porque nadie más conocía tan bien su mundo.

Pero un buen día, al intentar clavar una punta en la pared, hizo un agujero demasiado profundo. Tan profundo que vió que al otro lado había luz.

Ayudándose del clavo hizo el agujero más grande. Lo suficiente como para poder ver con claridad lo que había en la otra parte.

Una inmensidad lo deslumbró: valles verdes y floridos; ríos y acantilados preciosos; y un extraño fluído que invadió sus oídos y que le hizo sentir lo que nunca había sentido.

Con ayuda de un cuchillo hizo el agujero del tamaño de su cuerpo, y pudo atravesar la pared.

Entonces se dió cuenta de que toda su vida había estado viviendo en una caja de cartón .

En un momento vió que todo su mundo era tan sólo un minúsculo rincón del universo.

En un momento vió que no era un rey, sino un pobre mendigo ignorante.