“…No importa las historias que os hayan contado sobre lo que significa la música, olvidadlas. Las historias no son lo que la música significa. La música nunca trata de cosas. La música simplemente es. Es un montón de notas y sonidos bellos que se unen de una forma tan estupenda que al escucharlos nos produce placer. Por ello, cuando preguntamos: ¿Qué significa?¿De qué trata esta pieza musical?, estamos haciendo una pregunta difícil. Vamos a intentar responderla de la mejor manera posible.
[...argumentación clara, sencilla y lógica...].
Y ahora ya podemos comprender realmente cuál es el significado de la música. Es lo que te hace sentir cuando la escuchas. Finalmente, hemos dado el último gran paso, y ahora ya sabemos lo que significa la música. No es necesario que sepamos nada de sostenido o bemoles, ni de acordes para entender la música. Si esta nos transmite algo, no una historia ni una imagen, sino un sentimiento, si nos hace cambiar interiormente, entonces la habremos entendido. De eso se trata. Porque estos sentimientos pertenecen a la música. No son extras, como las historias y las imágenes de las que hemos hablado antes; no están fuera de la música. Son de lo que trata la música.
Y lo más maravilloso de todo es que no hay límites para los diferentes tipos de sentimientos que la música puede provocarte. Algunos de estos sentimientos son tan especiales que no existen palabras para describirlos.A veces podemos poner nombre a lo que sentimos: alegría, tristeza, amor, odio o tranquilidad. Pero hay otros sentimientos tan profundos y especiales que no tenemos palabras para ellos, y es ahí donde la música es especialmente prodigiosa. Pone nombre a los sentimientos, sólo que con notas en lugar de con palabras…”
Leonard Bernstein, “Young People´s Concerts”