(Autor: Paul de Vegie - hijo de Jean de Vergie, segundo oboe de la Boston
Symphony Orchestra)
La próxima vez que vea una orquesta sinfónica trabajando, mire bien a los
tres instrumentistas, segunda fila al centro,que sacan notas quejumbrosas
de los que parecen desnutridos clarinetes.
Los instrumentos son oboes, y usted está mirando a seres embrujados,
endiablados. El público gusta pensar que todos los oboístas son locos,
toda la sección de violines los odia, sus esposas e hijos se alegran
cuando no están en casa; un encantador de serpientes con una cobra en sus
manos no tiene tantos problemas como los que le da un oboe al oboísta. Es
más, estas personas se conduelan por haber tomado el oboe - los mejores
blasfeman ensueños por las vidas sencillas del resto de los
instrumentistas. Pero no se pueden enojar, porque les sube la
afinación.Amigo, ¿tiene Ud. problemas?
Entonces se alegraría conociendo a un oboísta, o a su familia. Yo lo sé
porque soy el hijo de unode los mejores oboístas del país(…)
Diga a la gente que su padre es médico, y le preguntarán en dónde; diga
que es abogado y le preguntarán que rama practica; diga que es oboísta y
simplemente no le preguntarán.Me gustaría testificar como hijo, que no
todos los oboístas son necesariamente locos, pero que tienen todo el
derecho de serlo.
Es más, si es cierto que un oboísta en Canadá solía sacar a su esposa de
la cama los días de más frío para darle su lugar a su oboe, es porque los
oboes son más difíciles de mantener afinados que la más temperamental de
las esposas. El hombre tenía un caso serio,les cuento: Muchos hombres
tienen esposas; sólo un puñado dedesafortunados tienen oboes. Y un hombre
con un oboe no debería casarse, de todos modos; es una forma de bigamia.
Si está casado con un oboe ya tiene toda la esposa e hijos quealguienpuede
necesitar; y no necesita una suegra tampoco.
Tomemos una mañana en casa. Papá tuvo una tarde tormentosa batallando con
ese oboe, y ahora quiere recomponerse siendo extremadamente agradable.
Sólo el desayuno ve a toda la familia junta y los recuerda como adorables.
Prueba su café, somos la viva imagen de la paz. De pronto papá lanza un
rugido de cólera,como sihubiera encontrado ácido carbónico ensutaza. Salta
en sus pies, “¿quién me tiró al suelo mi mejor caña?” explota.Ahora
volvemos a la normalidad. Imagínense, cuando mamá comenzóa preparar el
desayuno, la mesa estaba cubierta con diminutos destornilladores, cantidad
suficiente de cuchillitos como para hacer toda la cirugía del Hospital
Central, y cañas. Para unoboísta, su alma no es tan importante como su
caña, ni tampoco le da tanto trabajo. Nunca le saldrá bien. Empieza siendo
un fuerte tallo de caña creciendo en el sur de Francia y termina como dos
frágiles papelitos atados a un tubito de cobre…
El secreto de una caña está en el raspado. Requiere práctica, una delicada
seguridad con el cuchillo y la paciencia deunsanto. También incluye
aullidos de exasperación, insultos,rechinar de dientes y agonía del alma.
Simplemente prepararsepara tocar es un trabajo duro en si mismo, ya que
para tocar lamaldita cosa hay que estar muy cerca del autoflagelo. A
grosso modo, Ud. debe aguantar la respiración por medio minuto, dejando
escapar muy pero muygentilmente el aire por la fragilísima embocadura, que
se ve como el hermano mayor de lalibélula, mientras corren sus dedos a
través de primorosos arpegios, todos staccato y probablemente con seis
bemoles.
La casa de un oboísta está llena de pequeños vasistos con agua, donde se
remojan las cañas. Ud. ve, el pobre oboísta estátratando de lograr una lo
suficientemente blanda para lo que tiene que tocar hoy. Es un experto en
esto (debe serlo) y seguramente conseguirá una en el estado exacto para
producir ese sonido dulce y redondo que necesita. ¿Entonces, quepasa? Le
cambian el programa, empezando con música que requiere una caña fuerte,
con mucho sonido y muy brillante, y está frito. Siempre está frito. La
caña que sonaba tan bien en casa suena débil y enfermiza, en el teatro o
se raja justo cuando la necesita, o si no pasa nada de esto se le pega una
llave y le arruina el solo.
Tratamos de no poner nervioso a papá y de mantenerlo feliz;o tan feliz
como puede llegar a ser un oboísta alguna vez, porque un oboísta triste
baja la afinación. Y si él está bajo, toda la orquesta está baja. La
orquesta, como Uds. saben, afina con él.
Siendo un perfeccionista frustrado, nada en el mundo le hace cambiar su
La. Un millar de endemoniados temores cercan al oboísta.El calor raja su
instrumento, el frío también.Demasiadohúmedo, también puede rajarse, y
cualquier ráfaga inesperada lo partirá como a un melón. Papá estudia media
hora en cada ambiente de la casa , hasta hacer el circuito completo. En el
día más caluroso mantiene las ventanas celosamente cerradas, y tiene
científicamente calculado cuanto aguanta cada vecino. A su paso va dejando
un camino de cañas,destornilladores, corchitos y palas que nadie se atreve
a tocar,mucho menos a mover. Una empleada de limpieza que perdimos le tiro
una vez todo un grupo de cañas a un cajón de un escritorio. Solo gracias a
un gran autocontrol mi papá logró no estrangularla.A su turno, ella dijo
que estaba dolida por su actitud y que era muy difícil limpiar una casa en
la que todasuperficie chata tenía un frasquito con agua. Cada vez que
escucho a mi papá tocar dulcemente su oboe, en vez de estrellarlo contra
el piano, mi respeto por su carácter crece. Que vida!!!
La carrera de un oboísta se divide en dos claros momentos:1º)Decide tocar
el oboe, 2º) Se lamenta el resto de su vida.Un violinista que tuviera que
criar sus propios gatos para sacar una Recuerda Mi decente no tendría ni
la mitad de los problemas que tiene un oboísta en su lunes más
tranquilo.Cuando quiera que encontremos un oboe en casa, allí se
queda.Nadie lo toca; yo ando de puntillas a su alrededor asegurándome, de
que ni la más mínima brisa le llegue a este malhumorado inválidocrónico.
Otros músicos piensan que la historia del oboísta que sacaba a su esposa
de la cama los días de frío, es cómica. En casa entendemos como se sentía
el hombre.Era una elección entre tenerproblemas con su mujer o problemas
con su oboe, y se decidió por el mal menor.
Así que ya sabéis, cuando estéis desesperados con las cañas, acordaros de los oboístas, y no os quejéis tanto
(me lo aplico a mi misma también)

January 31st, 2008 at 1:43 pm
jaja
muy bueno!!!!
yo soy oboista y todo lo que aqui se dice….NOS PASA!!!!
si esque somos unos sufridores natos….para que luego os quejeis los demás musicos….
June 14th, 2008 at 3:13 am
Casi lloro con tu escrito, es el reflejo de muchas vidas las cuales nunca seran comprehendidas. Solo nos queda aceptarnos como somos “unicos”. Besotes Vilma.
June 14th, 2008 at 3:15 am
jajaja y en la casa somos dos “unicas”.
July 10th, 2008 at 9:09 pm
Yo siempre tengo problemas con la afinacion, yy este texto nos saca a todos los oboistas como somos.Pero solo queda aguantar yy pensar que si estudiamos saldremos adelante, yy solo dciros que …SIGAIS ESTUDIANDO¡¡¡
posdata:soy oboista de grado elemental,y querria dar las gracias a jose ramon que siempre me aguanta cuando estoy baja yyy es por mi culpa ja, ja, ja…
July 20th, 2008 at 11:41 am
a una amiga oboista y a mi se nos rompio la caña en un concierto bastnt importante
y desde ese momento siempre llevamos un botecitom com unas cuantas cañas de repuesto bueno tu escrito es mu bonito 1 besote @ury.
August 11th, 2008 at 5:35 am
claro yo soy oboista, y tienes mucho de cierto, nos tienen por lacos o locas en mi caso pero no todos somos asi pero de lo que en casa hay botesitos con agua, y desarmadores por doquier es cierto, el oboe cuesta demasiado y hay que tener un amor y una dedicacion para llegar a su perfecion pero yo e escuchado comentarios de que un musico se caracteriza por su intrumento y nosotros los oboistas, de locos tenemos un poco, pero como el oboe es un intrumento tan especial y complicado tambien nosotros solemos ser en ocasiones complicados, y el oboe nos hace diferentes con las otras personas, que tenemos nose, que con solo el hecho de elegir el oboe,ya somos diferentes pero bueno , esta super chivo esta historia aprte que tengo un tio que tambien es oboista y el ha hecho lo mismo con mi tia en tiempos de frio prefire dormir con el oboe, para brindar el calor necesario es verdad cho.
August 23rd, 2008 at 6:42 pm
Pero weno, marta! una discusion de oboistas en tu blog y no me has avisado? ayayayyyy…
El texto ese te lo pase yo? lo tenia desde hace tiempo y me encanta porque dice verdades como pugnos (no tengo egne en este teclado)
Para los oboistas que no me conozcais, estoy escribiendo desde Zurich, Suiza. Soy oboista, amigo de Marta, acabe hace dos agnos el superior y ahora estoy estudiando en Zurich con Thomas Indermuhle…. que como lo he hecho? pues lo que deciis; haciendo muuuchas cagnas y estudiando mucho. El oboe puede ser puto a veces, pero creo q tambien da muchisimas satisfacciones y un sonido que muy pocos instrumentos pueden igualar.
Con el tiempo, y llevo ya 16 agnos tocandolo, encontrareis el truco de las cagnas…. pero si quereis saberlo un poco mas rapido es muy sencillo: Compraos una caja de 50 cagnas y mantenedla SIEMPRE llena. De este modo SIEMPRE tendreis cagnas. Yo empeze a hacerlo hace 3 agnos y nunca falla.
Buen consejo, no? jeje. Un saludo a todos los oboistas, mucho animo y un beso muy grande para la Marta, ya te contare como me va por Zurich!
Por cierto, si quereis verme hay un video, un poco cutre, que me han colgado en Youtube, tocando la Mision:
http://de.youtube.com/watch?v=VZOz8BObZKA
Espero que os guste!!
September 27th, 2008 at 3:48 pm
Es una historia Genial, tiene mucho de cierto, Yo comienzo apenas en el estudio del Oboe; sin embargo, identifico muchas de las anecdóticas situaciones de este genial relato, un abrazo, y a todos los Hermanos Oboistas seguid estudiando.
October 26th, 2008 at 3:41 pm
Precioso escrito… realmente me he sentido identificada… ni mucho menos soy profesional y hay ciertos extremos a los que aun no he llegado… pero igualmente hay tantas cosas que nos describen… Espero que esto sirva para que el resto del mundo, músicos o no, nos entiendan! Es muy dura la vida de un oboista, aunque somos nosotros los que decidimos que sea asi… puede que porque después, al oir el inigualable sonido del oboe, merezca la pena tanto sufrimiento. Un saludo de una amante de la musica
December 10th, 2008 at 9:23 pm
yo tambièn soy oboista, y me gustó bastante tu historia, tiene muchas cosas que son ciertas, chau, nos vemos
April 18th, 2009 at 5:41 am
hooola!!!!!xD!
jajajajaja!
me llamo fatima y yo tmb soi oboista!!!!
todavia no profesional, pro ya tome la primera decision, y escogi el oboe =D!
y ps creo q muchas d las cosas q estan en la historia son muy ciertas lo d las cañas y botesitos con agua!!!!
jajajaja!!!!
se qe en mi casa avcs no m aguantan, pro igual sigo adelante estudiando y esprando llegar a ser profesional y q todo es todo esto valga la pena!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
un saludo a todos los oboistas xD!!!
February 11th, 2010 at 8:42 pm
jajaj muy pero muy bueno es totalmente cierto!!!justo estaba armando cañas…y no logro ninguna buena…asiq me sente a ver mail…y me doy con esto muy bueno jajaj ahora a seguir con las cañas!!!pero q placer q es tocarlo y su sonido me hace tan bien…q me olvido de todo!
July 25th, 2010 at 1:48 am
ay!! que linda historia… yo soy oboista tambien y me ha pasado que antes de algun concierto se me pierde la caña con la que iba a tocar… minutos despues la encontre!! haha pero el oboe es lindoo!! y no lo cambio jeje… saludos a todos los oboistas!!!!